Culto a la historia natural de México, homenaje a naturaleza del “Ombligo de la luna”

De una impresionante belleza natural que lo mismo devela los ecosistemas y las más de cien especies endémicas y en peligro de extinción en el país, el filme Culto a la historia natural de México –del biólogo por la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y fotógrafo Miguel Ángel Sicilia Manzo– da cuenta de por qué ha sido galardonado con varios premios a nivel nacional e internacional.

Es una “historia de veneración a la naturaleza que tiene su sede en el ombligo de la luna”, porque a través de un recorrido, su lente lleva al espectador a conocer lo mismo al ajolote mexicano que la mariposa monarca o el cóndor de California, “el gran emperador de las alturas, el ave más grande de América del Norte, muy poco conocido y valorado, pero crucial eslabón en la cadena de limpieza del Bosque de la Sierra de San Pedro Mártir”.

Después de varias décadas, extintos en territorio nacional por causas humanas, “lobos y cóndores han regresado a poblar estos bosques que siempre fueron su hogar, devolviendo el equilibrio a este ecosistema, y hoy el cóndor reclama su trono en el cielo mexicano y el aullido del lobo estremece los bosques otra vez”, enfatizó Sicilia Manzo.

De esta manera el egresado de la Casa abierta al tiempo introduce al público a un mágico recorrido donde por 45 minutos la voz de la científica multidisciplinaria Monserrat Armenta –quien escribió y narra el documental– para atestiguar el reconocimiento en la VII Muestra Nacional de Imágenes Científicas (MUNIC) 2022, en la categoría de documental, así como el premio en el Wildlife Conservation Flim Festival, el Cinema Planeta, el Cine Suma Paz, el Festival de Cine Infantil, Churumbela, por mencionar algunos de los otorgados este año.

“El viaje continúa para ver a las luciérnagas que bailan en la bóveda celeste para deslumbrarnos con esas plumas tornasol de los colibríes”, aves polinizadoras que embellecen todo a su vuelo, y dar un salto en los límites con Guatemala para contemplar de entre la bruma del bosque al quetzal, hermoso y sagrado de plumas y cola larga.

“Para adentrarnos en los frutos de una red subterránea que se comunica, cohesionan y nutren a todo el bosque: hongos apenas una minúscula parte de un complejo entramado colectivo que propaga la energía y vitalidad de los ecosistemas, y llegar hasta el mono aullador, y el mono araña”.

Sin dejar de mirar a la rana de ojos rojos, “ninfa del bosque” sensible al sol y qué decir del mamífero buceador, el tapir, el más grande del sureste que casualmente se encuentra con el jaguar, letal cazador del trópico mexicano.

En el inframundo también hay vida, los murciélagos, especie vital para el entorno por su actividad polinizadora y por llegar hasta los desiertos repletos de seres vivos con diferentes formas e historias de vida, donde “no sólo encontramos al simpático perrito de la pradera, sino también aquellas cactáceas y aves carroñeras, esenciales en la red del medio ambiente”.

El tecolote llanero, que junto con el perrito en el pastizal es importante para otras variedades y más allá ver a la tortuga llanera endémica que marcha veloz rumbo al sol.

Presente en su hábitat el berrendo endémico que galopa en manada con tal fuerza que hace vibrar la tierra, “se mueve con una velocidad que desafía al tiempo para irnos más allá y descubrir a la guacamaya verde o esmeralda del desierto”.

Llegar a la península de Yucatán decorada por esbeltos flamencos americanos o de las lagunas con su hermoso color rosa o púrpura y qué decir de las costas de Oaxaca a donde llega la tortuga golfina para depositar sus huevos y volver al mar.

El documental compila toda la trayectoria de Sicilia Manzo como fotógrafo y su experiencia como biólogo, es en palabras del autor “mi proyecto de vida, el más importante porque literalmente compila 20 años de trabajo, documentando distintas problemáticas: proyectos de conservación, de restauración de ecosistemas y reintroducción de variedades en peligro de extinción” realizados cuando laboró en el área de Comunicación de la Ciencia de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).