Reconoce AMLO reconoce el trabajo de Pablo Monroy, embajador mexicano en Perú

En Tabasco, el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció el trabajo del embajador de México en Perú, Pablo Monroy Conesa, por defender el derecho de asilo y salvaguardar a la comunidad mexicana en aquel país.

“Es un timbre de orgullo que se le declare a nuestro embajador persona non grata por estar cumpliendo la misión de salvar vidas y hacer valer nuestra política exterior; lo mejor de nuestra política exterior es el derecho de asilo”, subrayó.

“Eso fue una labor que se logró; es un mérito y se dejó en alto el nombre de México y el prestigio de su política exterior”, agregó.

Al asistir a la conferencia de prensa matutina tras su regreso al país, el embajador Pablo Monroy Conesa, detalló que, desde la representación del exterior, se honró la tradición de asilo político para aquellas personas extranjeras que tienen temor por su vida, integridad física o libertad.

“Es una de las tradiciones humanistas, pacíficas y nobles de la política exterior mexicana. (…) Yo soy nieto de refugiados a quienes México les dio una segunda oportunidad de vida, así que defender el derecho de toda persona a buscar asilo para mí es una prioridad y así lo hicimos”, expresó.

Recordó que Lilia Paredes, esposa del presidente depuesto de Perú, Pedro Castillo, y sus hijos Arnold y Alondra, llegaron el miércoles pasado a la Ciudad de México.

El jefe del Ejecutivo mencionó que esta familia cuenta con el apoyo del Gobierno de México. “Vamos a estar pendientes de ellos, ayudándoles, apoyándolos; no están solos, ese es el mensaje para el presidente Pedro Castillo y para todos los ciudadanos del Perú”.

En tanto, agradeció la labor de la embajada de México en Perú que protege y salvaguarda a la comunidad mexicana de los sucesos políticos actuales que han provocado el cierre eventual de aeropuertos y bloqueos carreteros.

El embajador Monroy Conesa explicó que la prioridad es velar por la seguridad y bienestar de todas las personas mexicanas en el Perú desde el siete de diciembre que comenzó el conflicto.

“Desde ese mismo día todo el equipo de la embajada estuvo muy pendiente de la comunidad mexicana en Perú, en todas las ciudades del Perú, tanto de turistas como residentes temporales o permanentes en el país”, apuntó.

Por ello, la representación del exterior habilitó un registro que ha contabilizado a 500 connacionales, de los cuales se estima que más del 90 por ciento ya regresó a México o se encuentra en la ciudad de Lima próxima a retornar.

“Pudimos entregar apoyos para aquellas personas que ya no tenían recursos, que necesitaban alimentos, asistencia médica, medicamentos o bien, habían perdido su vuelo y no los habían podido reprogramar vuelos y los ayudamos a regresar”, anotó.

Además, la embajada mantuvo canales de diálogo en todos los sectores del país andino a fin de tener información fidedigna y confiable sobre la situación política. Enfatizó que la política exterior de México está fundamentada en la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias.

“En una situación como la que atraviesa Perú, todo tiene un cariz político. (…) Apostamos a la diplomacia y al diálogo como herramientas, como medios para manifestar las preocupaciones que tenemos; manifestarlas de manera respetuosa y sin intervenir en los asuntos internos, pero no dejar de manifestar preocupaciones legítimas que se tienen sobre una situación política”, planteó.

En diálogo con representantes de medios de comunicación, asistió el subsecretario para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Maximiliano Reyes Zúñiga.