Las campañas en la Aldea

Corcholatas y las reglas del juego

Aun en la ausencia, Monreal no fue olvidado

Javier Macías García

Dicen que Dios no cumple antojos ni endereza jorobados. No obstante, hay quienes recomiendan abrir la mente a las infinitas posibilidades. Será el sereno, pero este martes, mientras Ricardo Monreal permanecía postrado ante Santo Niño de Atocha, en Palacio Nacional no mencionaron su nombre; sin embargo, estuvo presente.

Los asistentes a la reunión podrán decir que no, pero cuando Andrés Manuel López Obrador habló de la lealtad, los principios, los ideales, que en política suele pasar de que se tienen amigos de mentira y enemigos de verdad o cuando dijo “y los que hablan mucho de lealtad sin tener principios, sin tener ideales, a la primera traicionan, no resisten las tentaciones del poder”, se les vino a la mente la imagen del legislador zacatecano. Y, en la calle, a la salida de la reunión, los periodistas, repetían dos preguntas: ¿Van a expulsar a Monreal? ¿Le van a quitar la coordinación de la fracción parlamentaria en el Senado? Respondieron no y no; pero, en su interior ¿sabrá Dios en que estarían pensando?

El mandatario le dio más peso a esas frases, porque las pronunció antes de felicitar a los legisladores, de hacer un recuento de las importantes reformas constitucionales y legales que él ha promovido y los legisladores aprobado, e incluso lo hizo antes de mencionar a las 3 corcholatas, de leerles las reglas del juego para la sucesión presidencial y de hacerlos prometer a todos que aceptarán los resultados, gane quien gane. Aunque le pese y no lo mencione, Monreal, para bien o para mal, está en su mente.

En Plateros, de hinojos, Ricardo Monreal oró por recobrar la paz y la tranquilidad de su estado natal. “Siempre es reconfortante visitar a tus seres queridos y los lugares con buenos recuerdos. Hoy, con el Santo Niño, en Zacatecas, pero también he venido a solidarizarme con este maravilloso pueblo, por el momento tan difícil que atraviesa. Confío en que nos recuperaremos”, confesó en el texto que acompañó a un video sobre su recorrido por el santuario, que compartió en sus redes sociales.

El senador no lo dijo, pero es seguro que pidió para que le vaya bien en esta sucesión adelantada. El santuario de Plateros es su remanso de paz. Fue a recobrar fuerzas, a encomendarse a Dios y su santo de su devoción, el Santo Niño de Atocha, para un año que será fundamental y definitorio en su carrera política.

Y es seguro que lo hizo, porque al final del video que compartió, se editó de tal manera que dejaron una de las frases que lo ha caracterizado, en los últimos meses: “No me voy a dejar y no me voy a rajar”.

Sólo importa la Presidencia

Muchos de los asistentes buscarán la reelección, otros contenderán por la candidatura para la renovación de la gubernatura de sus entidades, en 2024; eso no le importa a Andrés Manuel. Incluso, en el evento de Palacio Nacional estuvieron presentes los senadores y virtuales candidatos de Morena a las gubernaturas del Estado de México, Delfina Gómez, y de Coahuila, Armando Guadiana, y no los mencionó ni hizo referencia a esos importantes comicios, a celebrarse en 2023.

Como el mandatario ya no tiene previstas más reformas constitucionales, es probable que sea la última vez que se reúna con los diputados y senadores de Morena y los partidos rémora, al menos con el pretexto de felicitarlos por aprobar sus reformas. Así que aprovechó la oportunidad para dar el banderazo de salida para alcanzar la candidatura a la Presidencia de la República; por ello, pidió que lo acompañaran las 3 corcholatas. Al menos una, no tendría razón para asistir a ese encuentro.

Y así empezó con su letanía: “nosotros tenemos muy buenos dirigentes políticos, eso es una bendición. Por eso me voy a ir muy tranquilo, mucho muy tranquilo, no voy a decir a dónde, bueno, sí, a Palenque, porque voy a entregar el mando a una mujer, a un hombre con principios, con ideales, con profesionalismo.

“Aquí tengo, miren, aquí tengo dos hermanos, dos hermanos: mi hermano Marcelo, mi hermano Adán y mi hermana Claudia. Y de una vez, ¿eh?, de una vez les digo: ya saben cuáles son las reglas, ya no hay dedazo, eso se acabó, eso pertenece a la época de la antidemocracia. Estamos inaugurando una etapa nueva, esto es la transformación, la Cuarta Transformación. Ya saben cómo se va a elegir y yo voy a apoyar al que gane la encuesta”.

Dijo que no se va a meter a hacer campaña porque no le corresponde; “yo voy a seguir gobernando para todos los mexicanos, pero sí cuando se dé a conocer quién gana la encuesta voy a estar con el que gane la encuesta, sea quien sea. Y a ver, a ver, a ver, para irle midiendo: ¿Vamos a apoyar al que gane la encuesta?

Y los legisladores, que no leen lo que votan, respondieron a coro: “¡Sí!”

AMLO: ¿Sea quién sea?

VOCES A CORO: ¡Sí!

AMLO: ¿No está por encima de todo el proyecto de transformación?

VOCES A CORO: ¡Sí!

AMLO: Vamos adelante.

Dicen que Dios no cumple antojos ni endereza jorobados. No obstante, hay quienes recomiendan abrir la mente a las infinitas posibilidades. Será el sereno, pero aunque no lo mencionó Ricardo Monreal seguirá luchando por abrirse espacio en esa contienda interna. Aunque le pese a quien le pese y aun cuando no haya piso parejo, que los dados estén cargados a favor de la jefa de Gobierno y salvo que le hagan una chicanada, el legislador zacatecano ahí estará.

Prueba de Fuego

Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum enfrentan una prueba de fuego. El primero, por el flanco que abrió el presidente López Obrador con Perú. La segunda, por las investigaciones sobre el atentado contra el periodista Ciro Gómez Leyva.

El canciller ya fracasó en su primer intento. No contó con los oficios diplomáticos suficientes para resolver este conflicto, por las reiteradas declaraciones de López Obrador sobre la situación que se vive en el país andino, y este martes el gobierno de Perú, a través de la titular de la cancillería, Ana Cecilia Gervasi, declaró persona non grata al embajador de México en ese país, Pablo Monroy Conesa, y le dio al diplomático 72 horas para abandonar el territorio peruano.

Logró si, que le otorgaran un salvoconducto a la familia del depuesto presidente Pedro Castillo, a fin de concederle asilo político. La señora Lilia Paredes y sus dos hijos, ya se encuentran en suelo mexicano.

Por su parte, el mandatario mexicano dijo que no romperá relaciones diplomáticas con Perú, a fin de que la embajada permanezca abierta, para apoyar a los connacionales que deseen regresar a territorio nacional.

Por su parte, Claudia Sheinbaum ha reiterado que uno de los puntos fuertes de su gobierno es en materia de seguridad pública. Una y otra vez ha presumido que han disminuido los índices de criminalidad.

Ahora ella y su funcionario estrella, Omar García Harfuch, tienen los reflectores y la atención de todos, para encontrar a los responsables y los motivos del atentado contra el periodista Ciro Gómez Leyva. Y hay más atención, sobre todo por lo dicho por el presidente López Obrador, en el sentido de que fue un ataque de sus adversarios, de los que están en contra de la cuarta transformación.

Hasta el momento, no hay nada de la investigación, aun cuando la jefa de Gobierno dice que hay sigilo para no entorpecer las investigaciones. Mientras, el presidente siga con su teoría del complot, habrá más especulación. Y el problema para la funcionaria es que si el motivo no fue tal, decepcionará a miles de seguidores, que han apostado por la teoría del mandatario.