Cuadernos Americanos celebra su 80 aniversario

Hace ocho décadas, un grupo de intelectuales mexicanos y españoles -“resueltos a enfrentarse con los problemas que plantea la continuidad de la cultura”- se vio “obligado a publicar” la revista bimestral Cuadernos Americanos. Actualmente editada por el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM, la publicación cumple 80 años.

En la mesa Ochenta años de Cuadernos Americanos, el director del CIALC, Rubén Ruiz Guerra, destacó que este medio de comunicación tiene amplia proyección internacional, ya que llega a aproximadamente 80 países, cuenta con gran impacto y es muy citada.

Esta empresa cultural ha sido importante para la vida de nuestro país y de América, añadió en ocasión del XXVIII Coloquio Anual del CIALC, “Sociedades en movimiento”.

Estela Morales Campos, excoordinadora de Humanidades y exdirectora de la revista, mencionó que no ha sido fácil mantener Cuadernos Americanos por tantos años; es un esfuerzo colectivo con grandes liderazgos.

Cuando hablamos de América Latina, expuso, nos referimos a una región plural, diversa y con una gran riqueza, pero también con debilidades. Esta complejidad de interrelaciones en un mundo global, se muestra en el contenido de ese medio.

Había la necesidad de dejar constancia de esa riqueza, y ello fue posible gracias a un esfuerzo colaborativo plural, para mostrar el ser y quehacer de la región. Cuadernos Americanos se crea en la década de 1940, una época complicada en el orbe y en el país.

Entonces, rememoró, se veían logros importantes en educación y cultura; era un mandato de la Revolución mexicana. La educación se consideraba como un programa prioritario, al tratar de llevar la lectura y escritura hasta las más pequeñas poblaciones.

En la Junta de Gobierno de la revista hubo grandes celebridades: Pedro Bosch Gimpera, exrector de la Universidad de Barcelona; Mario de la Cueva, rector de la UNAM; Daniel Cosío Villegas, director General del Fondo de Cultura Económica; o Alfonso Reyes, presidente de El Colegio de México. Jesús Silva Herzog, director de la entonces Escuela Nacional de Economía, fue el director-gerente de la publicación. “Sus participantes han sido personajes de primera línea”.

Al morir Silva Herzog la revista pasó, en 1987, a la Universidad Nacional donde recibió el apoyo de la Rectoría, y se posicionó en movimientos nacionales e internacionales de cultura. “Cuadernos Americanos tuvo un papel muy importante cuando se conmemoraron los 500 años del descubrimiento de América”, con opiniones a favor y en contra, lo cual se manifestó en la publicación.

En el siglo XXI tiene retos importantes como medio que quiere conservar su calidad y la aceptación de los especialistas, a fin de no cerrar canales de expresión y ser una plataforma de pluralidad y diversidad, refirió Morales Campos.

Plataforma estratégica

Jesús Silva Herzog-Márquez, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, mencionó que ha sido una revista auténtica; nunca fue una compilación de textos, sino una confluencia, no de ideas o programas, pero sí de sensibilidades y coincidencias intelectuales básicas que necesitaba reunir una reflexión sobre los asuntos quemantes del día, una reivindicación de la importancia de la memoria y, al mismo tiempo, un respeto por la dimensión literaria del ensayo.

Mi abuelo, recordó, fue testigo de la Revolución, partícipe de momentos claves del gobierno cardenista, catedrático influyente en la conformación de la disciplina económica, historiador del pensamiento económico y servidor público. Y en esa larga lista de éxitos, desafíos y aventuras, el sitio de mayor entusiasmo siempre fue haber sido editor y orquestador de este espacio de diálogo público.

En esa larga trayectoria de 80 años están las distintas perspectivas intelectuales e ideológicas, la imaginación poética y el registro histórico, donde se encuentran los ensayistas y los lectores. “Ahí está esa extraordinaria contribución a la cultura mexicana”.

En el arco de la historia cultural mexicana e iberoamericana, la biografía de Cuadernos Americanos es un capítulo esencial y por eso celebro y agradezco esta fiesta por su aniversario, enfatizó Silva Herzog-Márquez.

Al hacer uso de la palabra, el académico de El Colegio de México, Rafael Rojas, señaló que la representación en la revista de españoles y mexicanos bien ubicados en instituciones protagónicas de ambos países, enlazaba en una misma política intelectual con la mira puesta en el mundo americano, al exilio republicano y a la cultura mexicana pos-cardenista.

Cuadernos Americanos fue una plataforma estratégica de proyección del latinoamericanismo mexicano, o del americanismo mexicano, durante la Guerra Fría. “Ello puede constatarse por medio del tratamiento que la revista dio a la gran pugna ideológica hemisférica que estalló tras la Segunda Guerra Mundial”.

Más tarde, después de la Revolución cubana, México y su campo intelectual personificado por publicaciones como Cuadernos, o editoriales como el Fondo de Cultura Económica, defenderían el derecho de Cuba a construir el socialismo, aunque fomentando modelos de organización política que no sacrificaran la democracia en nombre de la igualdad y la justicia social, finalizó.