Fructífera colaboración entre científicos de la UNAM y de España

La relación científica entre México y España -aún más, entre la UNAM y los institutos de investigación en ese país europeo- “es una relación permanente, constante, llena de una vitalidad enorme y que, después de estos años de pandemia, después de estos años de dificultades para viajar, tenía que volverse mucho más visible e intensa”, aseguró el director del Centro de Estudios Mexicanos UNAM-España, Jorge Volpi Escalante.

Al inaugurar “Sin fronteras. I Encuentro de científicos mexicanos y españoles”, expresó que aumentar la visibilidad de ese intercambio forma parte de los objetivos de esta actividad académica.

Para ejemplificar la vitalidad y cotidianidad de la relación entre ambos países, Volpi Escalante mencionó que, en promedio, científicos de la UNAM -junto con sus homólogos españoles- firman, por lo menos, un artículo al día en revistas indexadas de alto prestigio.

Destacó también la fructífera colaboración entre las coordinaciones de la Investigación Científica y de Difusión Cultural, y la sede de la UNAM en España, para llevar a cabo el Encuentro, que se espera sea el primero de subsecuentes ediciones anuales.

Cabe mencionar que esta actividad reunió en Madrid a más de 20 científicos para dialogar entre sí y con el público sobre diversos proyectos de investigación que actualmente desarrollan de manera conjunta en Astronomía, Biología, Ingeniería, Matemáticas, Geología y Física.

Se realizó en la Fundación Ramón Areces (una de las principales entidades españolas que impulsa el apoyo a la investigación), y en la Fundación Casa de México en España.

Se trató de una iniciativa de la sede UNAM-España, las coordinaciones de la Investigación Científica y de Difusión Cultural de la UNAM, con la colaboración de la Casa de México en España, la fundación española Ramón Areces y la Universidad de la Laguna.

Después de dos años de emergencia sanitaria, la iniciativa se planteó como inicio de un evento anual que acerque aún más a las dos comunidades, y reforzar puentes académicos y de investigación; y, a la vez, hacer más visibles para el público los trabajos de colaboración en la materia entre la UNAM y distintas universidades y centros españoles.

México, potencia científica

“Estamos realmente encantados de celebrar este Encuentro hispanomexicano, pues somos muy conscientes del alto nivel que ha alcanzado la investigación científica en México, que cuenta con numerosos centros de excelencia, dentro de los que destaca obviamente la UNAM”, comentó el director de la Fundación Ramón Areces, Raimundo Pérez-Hernández y Torra.

Resaltó la labor de intercambio académico, al mencionar a los centenares de científicos españoles que residen en México, país que -puntualizó- “es, sin duda, una potencia científica”.

En tanto, la directora de la Fundación Casa de México, Ximena Caraza-Campos, agradeció a la Universidad Nacional por “construir esta comunidad que está a la altura de los desafíos internacionales”.

Resaltó “las aportaciones de diferentes estudios que han sentado algunas de las bases fundamentales para el conocimiento que ha contribuido, de forma capital, en el desarrollo de posteriores estudios y líneas de investigación”.

Acelerador de ideas

Al hacer uso de la palabra, el escritor y divulgador José Gordon dijo que uno de los momentos más significativos que vivimos durante la pandemia sucedió en los balcones de las casas y edificios de diversas ciudades del planeta.

“De manera espontánea, se generaban conciertos que honraban al personal médico, al de la recolección de la basura y a quienes sostuvieron nuestras ciudades durante el encierro. Como nunca, nos dimos cuenta de que el arte nos permitía comunicarnos más allá de los límites de nuestras paredes”.

De acuerdo con el literato, descubrimos que éramos una soledad acompañada. “Lo mismo ocurrió con los balcones invisibles de la ciencia, en donde circuló el conocimiento que hizo posible que tuviéramos vacunas y medicamentos en un tiempo récord. El veloz intercambio de información en el mundo científico fue una especie de acelerador de ideas que abrió nuevos horizontes”.

El encuentro contó con la participación de los científicos mexicanos: Remy Ávila Foucat, Ricardo Barragán, Francisco F. De-Miguel, José Franco, Antonio Lazcano, Cecilia Noguez, Rosa María Ramírez Zamora, José Seade y Lourdes Villa Tanaka.

Dialogaron con sus contrapartes españolas: Javier Aizpurua, Pablo Loza-Álvarez, Carlos Briones, Juan Ramón González Velasco, Laura López-Mascaraque, Joan Carles Melgarejo, Juli Peretó, Rafael Rebolo, Miguel Rubi, Francisco Sánchez, Robert Sewell y Luis Vega, provenientes de diferentes universidades y centros de investigación de Barcelona, Bilbao, Madrid, San Sebastián, Tenerife y Valencia.