Intensifican análisis sobre eficacia del trabajo en línea

Largas sesiones en línea contribuyeron y robustecieron a la comunidad, al acercar a las personas lejanas y constituirse en un laboratorio emergente, en el que hubo respuestas acerca de la construcción de nuevas comunidades que se gestaban desde la llegada del siglo XXI, afirmó la coordinadora de Humanidades de la UNAM, Guadalupe Valencia García.

Durante la inauguración del V Congreso de Estudios de la Información “Comunidades virtuales en la sociedad contemporánea”, organizado por el Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información (IIBI) y el Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM, indicó:

Si bien hemos comprobado la eficacia del trabajo en línea, encontrarnos en un espacio universitario presencial nos permite experimentar con los cinco sentidos la actividad in situ, comentó.

En el último año, la situación en el mundo ha cambiado, expuso. Hoy tenemos la oportunidad de reunirnos de manera presencial, sin cancelar el formato virtual; es decir, estrenamos la modalidad híbrida.

Valencia García destacó que vivimos en dos realidades interconectadas que permiten -aunque no nos veamos- presenciar las mismas cosas. “El otro lado de la pantalla es también este lado, puesto que vamos a compartir los mismos contenidos del evento”.

A su vez, la directora del IIBI, Georgina Araceli Torres Vargas, apuntó que en cinco años de realizarse este Congreso de la Información en la entidad se ha diversificado.

“El tema de las comunidades virtuales no es reciente, pero sigue vigente y con nuevas características. Se considera que el término comunidad virtual se acuña en 1993, y este concepto nos muestra que el internet no es solamente el medio por el cual las personas acceden a la información, sino que también es un medio en el que se comunican las personas para intercambiar opiniones y construir relaciones”, comentó.

Al hacer uso de la palabra, la directora del CISAN, Graciela Martínez-Zalce Sánchez, dijo que este encuentro es de relevancia para indagar de qué manera los humanos nos congregamos en distintas plataformas, a fin de preguntarnos en que caso se forman verdaderas comunidades para intercambiar información personal o profesional, generar prácticas que desarrollen conocimiento y que sean útiles para la pospandemia.

Para el investigador del CISAN, Alejandro Mercado Celis, existen comunidades virtuales con diversas características, como aquellas dedicadas al entretenimiento, las que se forman a través de experiencias comunes o por compartir una identidad; aquellas que realizan acción cívica o política y otras alrededor de intereses profesionales.

Tipos de comunidades

En la conferencia “La co-construcción de las comunidades digitales desde las empresas tecnológicas multinacionales”, Maximino Matus Ruiz, de El Colegio de la Frontera Norte, explicó que existen tres tipos de comunidades: análogas (con valores continuos e infinitos), digitales (con valores únicos y finitos), y virtuales (lo que precede y produce a lo actual).

Aclaró que las digitales no tienen principio de identidad y diferencia interna, pero sí externa. “En lo digital un individuo puede ser una comunidad sin tener identidad interna”.

Cabe señalar que los objetivos del evento son: conocer la investigación actual sobre comunidades virtuales para crear un espacio de diálogo entre las diferentes disciplinas, teorías y metodologías a partir de las cuales abordar este estudio; recuperar las experiencias de investigación empírica al analizarlas; examinar críticamente los andamiajes conceptuales dominantes y contribuir a la identificación de temas que requieren de mayor atención académica.