La vejez no es una enfermedad

México envejece, pues de acuerdo con cifras del Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) la población de 60 años y más pasó de 9.1 por ciento en 2010 a 12.0 por ciento en 2020; además, la edad mediana (promedio) transcurrió de 26 a 29 años en la última década.

Lo anterior nos obliga a reflexionar sobre nuestro propio envejecimiento, las personas adultas y jóvenes debemos pensar qué es lo que estamos haciendo, y desde el lado del Estado y de los gobiernos qué es lo que realizan para proteger cada vez más los derechos de las personas mayores y que realmente vivan un envejecimiento con autonomía y seguridad, donde puedan ser consultadas para tomar decisiones.

La coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez (SUIEV) de la UNAM, Verónica Montes de Oca Zavala, considera también que: debemos construir las mejores condiciones para vivir en libertad, la vejez no es una enfermedad, se han vivido aspectos vinculados a una pérdida progresiva de los derechos humanos que se habían ganado en las últimas dos décadas.

“Con esto me refiero a las restricciones implementadas en algunas entidades federativas donde se prohibió que las personas mayores salieran de sus casas, no fue algo voluntario, y les quitaron ese derecho a la movilidad y a decidir”.

Incluso en otros países, abunda Montes de Oca, durante la emergencia sanitaria requerían un pase de movilidad y eso infringió sus garantías fundamentales. En algunos centros comerciales se restringió el acceso a personas de 60 años y más, porque se presentó un mal entendido de que podían contagiarse y se estableció “una visión estereotipada y discriminatoria” hacia ellas.

A propósito del Día Nacional de las Personas Mayores (antes Día del Abuelo), a conmemorarse el 28 de agosto, la también expresidenta de la Asociación Latinoamericana de Población asegura que no estamos haciendo lo necesario en las instituciones y en la sociedad, en nuestro país y en el mundo.

“Estamos hablando de cerca de 15 millones de personas adultas mayores en México. Este sector de la población fue uno de los más afectados durante la pandemia, porque ya vivían un confinamiento previo y una situación de exclusión de la sociedad en general, y padecieron momentos muy desgastantes vinculados a la posibilidad del contagio”, indica.

Montes de Oca refiere además que en el mundo quienes están en asilos o residencias no han tenido la supervisión adecuada, por lo que debe mirarse hacia la regulación de estas instituciones, ya que habitan huéspedes de más de 80 años de edad quienes tienen cierta dependencia, lo que “muestra una clara negligencia por parte de la sociedad”.

“Entonces somos una sociedad de doble moral, porque por un lado invisibilizamos completamente a ciertos conjuntos y segmentos de este grupo de la población y, por el otro, los conmemoramos; es una paradoja”, afirma.

De acuerdo con el INEGI, en México habitan 15 millones 416 mil personas mayores de 60 y más años de edad; de ellas más de 18 mil tienen 100 años o más.

Políticas públicas

Sin embargo, en este rubro también se registra un gran avance en México sobre todo en la visibilización de esta población, destaca Verónica Montes de Oca.

“No debemos olvidar que ahora con la COVID las personas mayores fueron señaladas como un grupo prioritario, además de las transferencias de ayuda económica por parte del Gobierno de México, que incluso adelantaron mensualidades ante la imposibilidad de salir por el índice de contagios”.

La académica universitaria resalta que este sector fue el primer grupo en ser vacunado en nuestro país. En contraste, en otras naciones no fue considerado.

De acuerdo con la experta, en la UNAM se cuenta con el SUIEV, uno de los seminarios más citados en América Latina, iniciativa única en numerosas partes del mundo, el cual cumple 10 años de labor. Lo integran 45 personas y es de los más activos en la Secretaría de Desarrollo Institucional de esta casa de estudios.

La experta recuerda que han llevado a cabo funciones de teatro con personas mayores quienes no son actores de carrera, pero esto les ayuda como actividad lúdica y de divertimento.

Con respecto a las actividades deportivas, considera que es seguir con “ese mismo imaginario de que pueden hacer muchas actividades, lo que no debe verse como un espectáculo”.

El 17 de agosto de 2020 el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, de la Secretaría de Bienestar del Gobierno de México, emitió un comunicado oficial en el cual explicó que en nuestro país se instituyó inicialmente el 28 de agosto como Día del Anciano, título que fue cambiado posteriormente a Día Nacional del Adulto Mayor. Actualmente, con la intención de emplear un lenguaje incluyente que considere también a las mujeres mayores, quienes forman la mayoría de este grupo poblacional, se decidió denominarlo “Día Nacional de las Personas Mayores”.