Urge Sánchez Cordero a garantizar el derecho humano a la nacionalidad e identidad

 Al inaugurar los Diálogos parlamentarios: “Mexicanos en el extranjero, presencia nacional y políticas de Estado”, la presidenta de la Mesa Directiva, Olga Sánchez Cordero, subrayó que la nacionalidad es un derecho humano, el cual brinda identidad con la nación y un sentido de pertenencia, por lo que el Estado debe trabajar para garantizarla.

En el Senado, abundó, estamos comprometidos con las y los migrantes mexicanos, por lo que se han presentado diversas iniciativas para garantizarles todos sus derechos, entre ellos que se les reconozca la nacionalidad.

“Queremos ya unificar estos proyectos para que las y los mexicanos en el exterior tengan este andamiaje legal completo para lograr la mexicanidad, que se sientan mexicanos y que tengan sus documentos que los acrediten como tal”, asentó la legisladora.

La reforma al artículo 30 Constitucional, dijo, es una de las grandes reformas de esta administración en favor de las y los migrantes mexicanos, ya que no sólo mandan remesas, sino que llevan por el mundo nuestra cultura, idioma e identidad.

Esta propuesta, aprobada en el 2021, año del Centenario y Bicentenario de México, es un homenaje a nuestras y nuestros paisanos, aseveró. “No hay mayor homenaje que darles la nacionalidad mexicana a nuestros hijos de mexicanos nacidos de padres mexicanos”.

La senadora Sánchez Cordero indicó que la esencia y la materia de la reforma es que se reconozca constitucionalmente la nacionalidad de las y los hijos de mexicanas y mexicanos nacidos en el extranjero.

Por ello, detalló la legisladora, los representantes de México en el exterior no tienen por qué pedirles la nacionalidad mexicana cuando adquieran la norteamericana, ya que las nacionalidades son irrenunciables.

En este sentido, la senadora hizo un llamado a las y los cónsules de México en el exterior a reconocer la doble o triple nacionalidad y facilitar a las y los mexicanos en el exterior a realizar sus trámites formales.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, senador Héctor Vasconcelos, aseguró que todas las iniciativas que mejoren las condiciones de vida y de trabajo de quienes migran resultan deseables e indispensables.

De ahí que la iniciativa de la senadora Sánchez Cordero promueva un avance sustancial en la atención que México puede y debe proporcionar a aquellas comunidades de nacidos en México, así como sus descendientes que habitan al norte de nuestra frontera, reiteró.

Estas acciones, dijo el senador, ofrecen una extensión de derechos y garantías a ciudadanos mexicanos y representa la inclusión de compatriotas que han sido protegidos por la legislación mexicana hasta ahora. 

Carlos Obrador Garrido Cuesta, Cónsul de México en Filadelfia, aseguró que, a casi cuatro años de este gobierno, las y los mexicanos radicados en Estados Unidos cuentan con una red consular moderna, la cual está preparada para defenderlos y protegerlos.

Lo que se busca, agregó, es hacer valer en el exterior el derecho a una vida digna, sin pobreza y libre de todo acto de discriminación por parte de autoridades y empleadores hacia la comunidad mexicana.

Gastón Melo Medina, presidente del Instituto de la Mexicanidad, dijo que las personas mexicanas deben vivir en un entorno cívico y natural promovido por un Estado que esté en permanente reflexión a través de los consulados y embajadas, órganos que deben escuchar las preocupaciones y reconocer los logros de los connacionales en otros países.

Destacó que la mexicanidad es un patrimonio y una esencia cultural; “gracias a las instituciones que representan a México en otras naciones, se construye una identidad, la cual llena de orgullo la esencia de las y los mexicanos”, sostuvo.

Tonatiuh Guillén, investigador experto en transterritorialidad reconoció el trabajo del Servicio Exterior Mexicano; sin embargo, dijo que deben modernizar las instituciones del Estado, ya que tienen un gran trabajo por delante: registrar a cerca de 25 millones de connacionales que buscarán adquirir la nacionalidad mexicana.