Condenan partidos progresistas de América Latina y el Caribe persecución política contra líder del PRI

Los partidos progresistas de América Latina y el Caribe que integran la COPPPAL condenaron la persecución política que enfrenta en México su presidente Alejandro Moreno Cárdenas por el hecho de defender sus posiciones políticas partidarias en su trabajo legislativo.

En un desplegado que circula este día en el continente, los partidos progresistas que integran la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe anuncian que darán puntual seguimiento a toda conducta represiva contra el presidente del PRI y de la COPPPAL, la cual «denunciaremos en todos los foros de nuestra patria grande, provengan de donde vengan’.

En el pronunciamiento denominado “Contra el autoritarismo, terminemos de construir la democracia social”, los partidos miembros de la COPPPAL, manifiestan que la democracia es una gran conquista de los pueblos de América Latina y el Caribe y ¡ha llegado la hora de defenderla!

Puntualizan que en todos los países donde «logramos consolidar la democracia, podemos convivir en el respeto a la diversidad, resolver el conflicto en el marco de la ley, luchar en libertad por nuestras convicciones, y asegurar la transferencia pacífica y periódica del poder político» por lo que seguirán defendiendo las reglas democráticas de acceso al poder, atentos a todo intento por dañarlas.

Sin embargo, expresan, la tarea no está terminada y «nuestras democracias están obligadas a modernizar sus reglas de ejercicio del poder, una tarea integral donde el avance ha sido insuficiente».

Indican que se debe ser integral y abrir el espacio público a cada vez más eficaces formas de control ciudadano del poder. La nueva gobernabilidad es con la ciudadanía o no será. En tal sentido, impulsamos la reforma del poder.

La COPPPAL demanda fortalecer la república de la democracia, empezando por consolidar un eficiente sistema de pesos y contrapesos en un robusto estado social de derecho, avanzar hacia la igualdad social y hacer del empoderamiento ciudadano y  de la renovación del sistema de partidos políticos, una realidad actuante y representativa, ya que no hacerlo incrementará la desesperanza de la gente y seguirá abriendo la puerta al desencanto, que facilita el ascenso demagógico del populismo autoritario, con su cauda de polarización social, violencia y retroceso. Una oscura amenaza que se cierne sobre América Latina y el Caribe, que des-institucionaliza y somete a la política, e inhibe su eficacia en la solución pacífica del conflicto.

Acusan que el populismo autoritario es enemigo de la democracia, habla de imperativos morales, pero con palabras falsas y hechos ausentes, traiciona a los pueblos, incapaz de ofrecer soluciones viables a sus demandas.

La organización de partidos progresistas más grande e importante del continente establece que fanáticos del pensamiento único, reniegan de las instituciones porque no quieren que nada ni nadie contenga las pasiones que los comandan. Por eso les estorba la ley; censuran, persiguen, y reprimen toda voz independiente o contraria a sus proclamas y decretos, atacan a partidos políticos, a organizaciones civiles, medios de comunicación, a la academia, a la iniciativa privada e incluso a expresiones religiosas.

«Abusan del poder que en las urnas les fue encomendado, judicializan la política y politizan la justicia. Manipulan la ley para convertirla en un arma represiva, el denominado lawfare o guerra jurídica contra sus opositores», puntualizan.

Por eso los partidos políticos progresistas miembros de la COPPPAL se pronuncian “en contra de todos quienes hoy, enemigos de la democracia, se empeñan en centralizar el poder y coartar las libertades conquistadas por la ciudadanía y protegidas por el orden constitucional.

Demandan que se garanticen los derechos políticos y humanos en toda nuestra América».