Diagnostican buen estado de salud del ahuehuete de Paseo de la Reforma, asegura titular de Sedema

El ahuehuete de la Glorieta de Paseo de la Reforma está vivo, no está muerto, y el cambio de coloración se debe a un proceso normal de adaptación, aseguró Adrián Cavazos Gómez, representante de los Viveros Regionales y el Vivero Los Encinos, durante una visita realizada con la doctora Marina Robles García, titular de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) capitalina, para conocer el estado de salud del árbol.

“Desde el punto de vista técnico el árbol no está muerto, está en un periodo de transición, se está adaptando al nuevo clima, a una nueva altura y por el trasplante. Hay que dejarlo reposar, darle su espacio, que se adapte. Hay que recordar también que hubo un accidente, donde el árbol se movió unos centímetros por el jalón que el auto dio a uno de los tensores”, señaló Cavazos.

El viverista de Nuevo León mencionó que en un periodo de aproximadamente 20 días, el ahuehuete de 20 años de edad y que mide aproximadamente 12 metros de altura, empezará a disminuir la caída de hojas y comenzará el brote de hojas verdes que durará entre dos y tres meses.

Para garantizar su crecimiento y desarrollo, Cavazos Gómez recomendó que al ahuehuete se le adecúe una barrera de contención con un radio de 4 metros para evitar la compactación.

“Hay que evitar, lo más que se pueda, ingresar a esa área de seguridad con la finalidad de evitar el ingreso de patógenos que se pudieran traer en los zapatos (…) por ello, invitamos a la población a no acercarse, por el momento al árbol, para darle su espacio, nos podemos tomar la foto desde las afueras de la glorieta, para darle ese espacio que necesita para su adaptación”, dijo.

Aclaró que una de las señales de alerta cuando un árbol está muerto es que las hojas, en su totalidad, se tornan de color café y son difíciles de quitarlas del tallo, situación que no ocurre con el ahuehuete sembrado el pasado 5 de junio en Paseo de la Reforma.

Durante esta visita, encabezada por la doctora Marina Robles García, titular de la Secretaría del Medio Ambiente, y Adrián Cavazos Gómez, representante de Los Viveros Regionales y el Vivero Los Encinos, donantes del ahuehuete a la Ciudad de México, se confirmó que el árbol presenta un buen manejo de riego y buen drenaje en la zona en que se ubica.

“Adrián nos hizo algunas recomendaciones que queremos extender también a la ciudadanía y es que conviene no acercarse por el momento en estos primeros meses a la zona donde está el cepellón, donde está, la zona de raíces del árbol para que el suelo no se apisone, no se compacte y el agua pueda penetrar bien y que la raíz respire. Permitamos que el ahuehuete se adapte, se sienta bien recibido y por lo pronto no nos acerquemos demasiado a él”, dijo Robles García.

La secretaria del Medio Ambiente recordó que previo a la plantación, se sustituyó el suelo de la glorieta y recibió tratamiento preventivo, en el que fueron aplicados biológicos para garantizar el buen desarrollo del ahuehuete. Además de la aplicación de enraizador en el cepellón del árbol para estimular el crecimiento de nuevas raíces.

Precisó que en los próximos días grupos de educadores ambientales explicarán a la gente los cuidados y la razón para no acercarse por el momento al ahuehuete.

“La glorieta no sólo va a tener el ahuehuete sino un jardín que va a acompañarlo con un sistema de riego y de alumbrado propio. En estos días el riego ha sido con pipas.  También se va a extender el tamaño de la glorieta con una zona de banqueta para que se pueda caminar y apreciar el jardín y el árbol”, detalló.